El juego de los deseos

«La última vez que nos entretuvimos con el juego de los deseos ella vio una grieta en mi mirada, pero no adivinó el sentido de mis pensamientos».

Laura es una mujer soldado destinada en una base militar española de Afganistán. Sus miedos, sus ansias de libertad y sus anhelos por alcanzar su luna, cual Calígula deseando siempre aquello que no es posible, le llevarán a enfrentarse al mundo queriendo construir nuevas reglas, nuevos espacios inviables donde encontrar la solución de la existencia humana.

Adela, su madre, huye de la muerte y la derrota, del fracaso inapelable y el precipicio de las decisiones equivocadas.

Al otro lado está Galiana, que intenta cambiar las coordenadas mal programadas de su destino y que unirá su camino de forma inesperada al de Laura y Adela.

Bajo el cielo de Afganistán y el influjo de las leyendas de la ciudad de Toledo y sus culturas, nuestras protagonistas aprenderán a volar libres como cometas, huyendo de la tierra quemada donde se encuentran varadas sus vidas.

Por si acaso te escribí

Emilio Salaberry solo tiene ocho años cuando asiste a la explosión de un barco en el puerto de su ciudad. Como superviviente de aquella escena que marcará su infancia y su destino, y para huir de la trágica realidad en que se convierte su vida tras la muerte de su madre y la entrega de su padre al alcohol y a la violencia, Emilio se sumerge en los libros para buscar en ellos otros mundos más amables.
Con el devenir de los años, su vocación por la literatura le llevará a escribir sus propias historias sin alcanzar a comprender que esa decisión condicionará aún más su existencia, pues algún tiempo después comienza a descubrir extrañas conexiones entre lo que escribe y lo que más tarde les sucede a quienes le rodean e incluso a sí mismo.

Transcurridas dos décadas desde su último infortunio y el abandono de su oficio como escritor, Emilio Salaberry regresa de Bélgica a su ciudad natal. Sobre la que fue su cama encuentra los folios que escribió justo antes de marcharse y donde dejó escritos los sucesos que le llevaron a abandonar España.

«Sandín ofrece algo más: un estilo cuyos efectos no tengo reparo en comparar con los de una embriaguez dulce y lenta, que termina por hacerte creer que formas parte de un mundo donde es posible la nostalgia y la poesía entreveradas de tragedia. Porque esta prosa destila de ambas cosas: nostalgia a raudales, pero también lirismo, dotando a los personajes de una humanidad fuera de lo común». Care Santos, El Cultural.

Por si acaso te escribí fue Finalista del LXXI Premio Nadal de Novela.

Cuando sopla el viento de levante

En la noche del 31 de agosto de 1970, el hotel Levante, del entonces afamado propietario Manuel Baena de Zúñiga, sucumbe arrasado por un estrepitoso incendio, llevándose por delante las vidas del empresario, su esposa y el hijo de ambos de tan solo diez años.

Más de dos décadas después, en 1991, Pablo Veracruz llega hasta Cádiz huyendo de una relación fracasada y dispuesto a emprender una nueva etapa en su vida como trabajador del hotel Nuevo Levante, edificado sobre las cenizas del esplendor del antiguo edificio.

Pero la tranquilidad que anhela se verá alterada por unos extraños sucesos que tienen lugar en las noches en que sopla con fuerza el viento de levante. Un teléfono que suena de madrugada a la misma hora en que se originó el misterioso incendio, unas voces del pasado, los delirios de un vagabundo que advierten de ánimas que no descansan… Pablo se verá inmerso en la encrucijada por resolver un caso cuyo informe policial presenta muchas lagunas y no pocas verdades por desvelar.

La obra que ha arrasado en ventas en las Ferias del Libro de Madrid y Segovia en 2016.

Amores pusilánimes

Alejandra es una joven de 24 años, católica, casada con un hombre maduro, discreta tanto en lo público como en la cama.

Horacio tiene cuarenta y nueve años y una vida repleta de pequeños vicios, el mayor de ellos hacer feliz a su mujer, Alejandra. Y hacerla feliz, ahora mismo, supone descubrirle los placeres de la vida. No permitirle pasar por ella sin disfrutar del amor carnal, de la lluvia pertinaz que disuelva su rutina y torne indecorosos pero accesibles sus deseos más cohibidos.

Horacio urdirá un plan junto a Elvira, la vecina del tercero, para “educar” a Alejandra en el disfrute de los placeres corporales sin que este llegue a comprender el alcance y consecuencias que tendrá en lo sentimental y en la relación de pareja que los une.

El peso de las horas

Elisa Lalira acaba de salir de la consulta del doctor Font con una mala noticia: le quedan tres meses de vida. La joven decide no contárselo a nadie, ni siquiera a su familia más cercana, y resuelve vivir ese período de tiempo como un regalo, permitiéndose realizar actos o experimentar sensaciones que nunca antes habría concebido. Esta determinación la conducirá a situaciones que van de lo cómico a lo dramático, desde robar en una tienda hasta querer ponerle los cuernos a su marido antes de morir. Las constantes salidas de tono de Elisa producen, sin embargo, un efecto no esperado, como es el resurgimiento de un amor que nadaba desde hacía tiempo en las aguas de la rutina. Genaro descubre en Elisa a una mujer nueva, distinta de la chica modosita con la que él se había casado un tiempo atrás, atrevida y dispuesta a compartir con él sus excentricidades.

Si a todo esto le sumamos que el novio cubano de la madre de Elisa se ha enamorado de ella, que aparece en escena un personaje mágico que resulta ser el revés de Elisa, un alter ego que la impulsará a realizar todos aquellos actos que de otro modo no sería capaz de llevar a cabo, y un simpático perrito llamado Problema que cobra un protagonismo importante en la historia, nos encontramos con una novela divertida a la vez que reflexiva e intimista, una obra que enamorará al lector por su facilidad para involucrarlo en problemas cotidianos. El peso de las horas es una radiografía perfecta del espíritu femenino que traspasa sin ninguna dificultad el alma masculina.

La presente obra fue declarada como Primera Finalista del XXXIV Premio Azorín de Novela, tras empatar en la votación final con la ganadora, El amor del rey, de la escritora y periodista Begoña Aranguren.

Las señoras de Paraná

Las señoras de Paraná se inicia con la historia del aventurero portugués don Pedro de Oliveira a su llegada a la ciudad portuaria de Paranaguá a finales del siglo XIX en busca de riquezas. Patriarca de una generación de personajes femeninos que se enmarcan, a través de sus pasiones indómitas, traiciones maritales y ajustes de cuentas con el pasado, en el llamado realismo mágico, don Pedro legará a sus descendientes una sucesión de infortunios y desgracias donde tendrán cabida delirantes situaciones y una fascinación sin límites por el alma femenina.

Una obra de naturaleza épica que exhibe un virtuoso manejo del suspense narrativo, colmada de sabiduría y sutileza y fértil en estímulos sensoriales, erotismo, sabores, aromas, colores y paraísos prohibidos.

Con esta obra, el prestigio de Villar Raso culmina una vida dedicada a la escritura, logrando a partir de personajes y hechos reales una proyección histórica de la realidad socioeconómica de Brasil en sus dos últimos siglos, desde la abolición de la esclavitud en el Brasil colonial del siglo XIX hasta el Brasil emergente de nuestros días.

Esclavos de un motivo

Andrea Morales, doctora especialista en anestesiología, ha dedicado treinta años de su vida a adormecer el dolor ajeno y sus propios sentimientos. Cuando su hijo, médico como ella, marcha al corazón de la selva africana, decide que ha llegado el momento de revelarle la razón y el origen de su existencia. En una espiral de recuerdos y emociones, Andrea va y viene de su realidad presente a los fantasmas de un pasado doloroso, que detuvo el reloj de su corazón de mujer.

Esclavos de un motivo plantea la necesidad de amar por encima de las convenciones sociales; la obstinación del ser humano por elegir una causa eficiente; el afán, tantas veces inútil, de volar hacia los sueños.

Consolación González Rico nos sumerge así en una novela introspectiva que reflexiona sobre la dudosa libertad de nuestros actos. Todos somos esclavos de unos motivos poderosos que nos dominan, aquellos que desencadenan las tormentas de nuestras vidas.

Esta obra quedó entre las 10 clasificadas del L Premio Planeta de Novela.

Tras la estela de un cuadro

En 1964, Carlos y su padre se trasladan a vivir a Monteviela, una pequeña aldea situada junto al mar Cantábrico, para comenzar allí una nueva etapa en sus vidas.

A sus diecisiete años, Carlos se siente atrapado en esa indefinición entre la adolescencia y la madurez, mostrando curiosidad por todo cuanto le rodea. Luz, una anciana que deciden contratar como ayudante de hogar, responde con evasivas a las preguntas del joven acerca de los cuadros que presiden las estancias del viejo caserón que habitan. Carlos no cesará en su empeño por desentrañar lo que se esconde tras la firma de Ángela y descubrirá, al tiempo que el amor y la verdadera amistad, una historia silenciada por los años que pesa sobre la conciencia de todo un pueblo.

Un alegato a los sentimientos más nobles, a la redención y la búsqueda de la paz interior, a la firme creencia en las segundas oportunidades que la vida nos brinda.

Alberto Martín obtuvo con esta obra la condición de Finalista del XVII Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla.